
Dice la leyenda que si querés un sábado a sol pleno, sin nubes, con una dosis de calor como para ir a una pileta, lo que debés hacer es programar un partido de tenis amateur Rey-Spinazzola. Es una leyenda urbana de la zona de Villa Ballester, que por el momento lleva el 100% de efectividad.
No falla, el día estaba como se dijo y la chicharras lo confirmaban en "re" sostenido. ¡Qué calor!
Pero esto no fue impedimento para que el rey y el principito se batieran a duelo. Ambos con cuestiones físicas (se dice que mental ya no les queda nada) que suponen una ventaja para el adversario. Pablo tiene una mochila que la lleva adelante como para que no le afanen en el colectivo. Se cree que lleva dentro una o dos sandías "así" de grandes. Por su parte Gabriel se recupera de su esguince de rodilla (algunos se preguntan hasta cuándo se estará recuperando).
Sea como fuere comenzó el match con un 2-0 para Rey. Y parecía que la historia se haría presente. Pero el marcador cambió de color y pasó 3-2 para Spinazzola. Esto demuestra la potencia de los saques. ¿Doble faltas? Sí, para ambos lados sin desesperar.
Gabriel llegó al 5-2 y allí se esperaba la visita de las gallinitas, más cuando el set se puso 5-3. Seguía el calor, igual que en los partidos anteriores, seguían las chicharras, igual que en los partidos anteriores, pero ya las gallinas fueron puchero. 6-3 y set para Gabriel.
Hablando de gallinas, volvieron para el segundo set. Rey 4-2, Gabriel lo emparejó en 4. Rey 5-4, Gabriel lo emparejó en 5. Rey 6-5, Gabriel lo emparejó en 6. Y llegó el tie-break.
La historia escrita llevaba dos tie-breaks entre ellos, y los dos se los llevó Rey. Pero ayer en Ballester la historia se quedó en la biblioteca. Hoy por la noche se actualizarán los registros. 7-3 para Spinazzola. 6-3 7-6 para el principito que pide a gritos la abdicación del Rey.

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