
Y llegamos a la clasificación final, una quimera lejana allá cuando el frío escarchaba en las afueras de Villa Adelina, pero dentro de la Beati jáus el calor de las birras amalganaba las almas deportivas de borrachos sociales.
Y se organizó, un poco desde esta web, un poco por el empuje "académico" del Alfred.
Y comenzaron los partidos.
Y terminaron.
El úlitmo match por los puntos, y por el cuarto (no tan deseado) lugar se jugó ayer. Llanes-Spinazzola invitaba a ver un juego de derechas fuertes, saques certeros y reveses endebles.
Y algo de eso hubo.
Pero hubo más.
Todo empezó algo así como se esperaba, o al menos como los esperaba Spina. Juego certero, ataque sobre el revés de Llanes, tomar la red, definir, quebrar. Mantener el servicio, volver a quebrar.
Pero todo tiene un costo. Para cerrar el tres cero inicial con el que fantaseba Gabriel un cierre fácil, tuvo que pegar un smash (los globos para el pequeño pueden ser un problema) que resintió su hombro derecho.
Su saque fue muy débil (y dolorido) y el siguiente juego de Llanes fue una "coriada" de Gabriel. Tres dos y cambio de lado, para que las fantasías se evaporaran en una tarde donde la lluvia se demoraba y el sol salía para transpirar a los jugadores.
Gabriel rechazó el "ratisalil" y jugaría hasta más no poder. El saque del dolor producía más cansancio, pero para el juego estaba más o menos bien. Menos cuando insistía sobre la red. Los smashes eran "smashing pampinks". El juego se debatió en quiebres alternados hasta derivar en un cinco cuatro con el saque de Gabriel para cerrar.
De la tribuna se escuchaba el cacareo de las gallinas emuladas por estelas en la sangre. Con cierre abierto, el primer parcial fue seis cuatro para Spinazzola.
Y era de suponer. Llanes, abatido y cansado sacó el primer juego del segundo set a fuego de cañón. Quebró luego para avisar que aún estaba en cancha. Dos cero, pero no pudo mantener el servicio. Quiebres y mantenimientos alternados, derivaron en un cuatro cuatro. Al servicio Llanes. El cañón se quedó sin pólvora, y luego de perder algunas chances para alimentar la ilusión de un tercer set, cambiaron de lado con Gabriel al servicio para ganar la clasificación.
"Coria" seguía en el hombro del hombre y las gallinas mostraban sus plumas en la platea. Llegó el primer "clasificación" point y las gallinas al puchero. Sobre un cuarenta treinta se cerró el partido en un doble seis cuatro.
La tarde se cerró en lluvia. Llanes y Spinazzola dejaron todo en la cancha. Terminó la etapa de clasificación, ahora, llegan las finales.


