
Lamentablemente no quedaron muchas evidencias fotográficas del manduque. Sí, en cambio, retumban aún los oídos de los esposos producto de las cagadas a pedos de las esposas por haber vaciado y llenado esos vasos una y otra vez.
Dejá tu comentario acerca de si el próximo asaú lo hacemos solaris o con minas contratadas o con nuestras namis.

2 comentarios:
Adiviná quien se comió la pelota de Basket.
Jajajajaja! Vamos con minas contratadas!!! Abrazo!
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